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sábado, 16 de diciembre de 2017

PONER LAVADORA DE COLOR

MATERIALES:
  • Ropa de color
  • Detergente para ropa de color o ropa negra (según el caso)
  • Producto antitransferente (ya sea en forma de toallitas o líquido)
  • Suavizante

PROCEDIMIENTO:

Separa colores fríos, cálidos y oscuros: tenemos que procurar lavar por separado las prendas de la gama de los cálidos -rojo, rosa, naranja, amarillo- de los fríos, como los azules y verdes, por ejemplo. Dependiendo de las tonalidades de la ropa, habrá prendas de colores más claros y otros más oscuros: haz dos montones y distribuye las prendas cuyos colores puedan convivir mejor. Las de color negro, obviamente, tienen que ir en un bombo aparte.

No mezcles texturas: intenta que las prendas que lavas juntas sean de los mismos tejidos. Por ejemplo, los pantalones vaqueros todos juntos, las toallas por separado y las prendas de algodón aparte.

Lava siempre con agua fría o templada y un detergente especial: la baja temperatura es mucho menos agresiva con los colores y evita desteñidos y mezclas no deseadas. Algo a lo que también contribuyen los detergentes específicos para color, más suaves y con componentes que preservan la calidad de los colores de las prendas.

En ocasiones, será muy recomendable el uso de toallitas o líquidos antitransferentes para evitar que colores intensos pasen de unas prendas a otras.  Algo frecuente cuando lavamos tejidos de colores vivos por primera vez.

En verano, aprovecha el centrifugado corto: el centrifugado afecta mucho a la textura de las prendas, y por ende a sus colores. Pero con el buen tiempo, en primavera y verano, podemos permitirnos el lujo de no hacer el centrifugado largo. De este modo también ahorramos agua y energía.
  
Tiende rápidamente y en sombra: el contacto directo con el sol también perjudica el aspecto de los colores, por eso es aconsejable tender la ropa en sombra y en un lugar aireado, para neutralizar el olor a humedad y que las prendas se sequen con más rapidez.

Adaptado de: blog.flota.es

PONER LAVADORA DE ROPA BLANCA

MATERIALES:
  • Ropa blanca.
  • Detergente para ropa blanca
  • Lejía blanca/ oxígeno activo
  • Suavizante
PROCEDIMIENTO: 
En general, las lavadoras con ropa de color se lavan en agua fría y templada, mientras que las de ropa blanca, con agua caliente y programas intensivos
 
Separa la ropa blanca del resto de la colada. Espera a tener la cantidad suficiente de prendas blancas como para poner una lavadora. Si quieres que le blanco de tus prendas permanezca tras los lavados como el primer día, no las mezcles con ropa de otros colores, ni si quiera claros.

Repasa las etiquetas, sobre todo, si no tienes mucha experiencia haciendo la colada. Debes fijarte en las temperaturas que aconsejan los fabricantes para cada prenda, en función del material con que estén fabricadas. Asimismo, comprueba si hay alguna prenda que requiere un centrifugado corto.

En función de lo indicado en las etiquetas, programa la lavadora a la temperatura más alta posible para conseguir eliminar por completo las manchas de la ropa blanca.

Pretrata la suciedad más evidente de las prendas blancas. Normalmente la ropa blanca suele acumular más suciedad en cuellos, puños y bajos. Para ello, puedes usar lejía diluida en agua o un limpiador con oxígeno activo y dejar que actúe unos minutos sobre la suciedad para después introducir la prenda en la lavadora.

Añade lejía u oxígeno activo al cajetín. En el caso de que prefieras blanquear con lejía, usa una específica para ropa y añade la dosis recomendada por el fabricante en el cajetín destinado a ello (suele estar señalado con un número 1 o I, al extremos contrario que el detergente). En el caso de que desees usar blanqueador con oxígeno activo, aplica la cantidad en el mismo compartimento que el detergente, tratando de que caiga sobre este, lo más cerca posible del fondo.

Agrega el detergente de ropa blanca en el cajetín II y el suavizante donde se ve dibujada una flor.

A la hora de tender la lavadora de ropa blanca lo más adecuado es hacerlo al aire libre, a ser posible donde le dé el sol. De esta manera el blanco de los tejidos no amarilleará y las manchas difíciles desaparecerán por completo.

Adaptado de: blog.flota.es

miércoles, 8 de noviembre de 2017

CÓMO HACER UN BUEN SOFRITO

El sofrito es la base de los platos guisados de la dieta mediterránea, y su función es la de realzar el sabor del guiso al que acompaña, por lo que es muy importante hacerlo correctamente. Se suele decir que no hay guiso sin sofrito.


Un error frecuente con los sofritos es que añadimos los ingredientes sin ninguna lógica , de manera que se cuecen de forma desigual y algunos nos quedan crudos mientras que otros acaban demasiado cocidos. 
Para hacer un buen sofrito, aplicaremos la regla del orden alfabético:
Primero debemos incorporar el Ajo, posteriormente la Cebolla,  después los Pimientos, y por último, el Tomate, es decir, vamos introduciendo los ingredientes en función de la cantidad de agua que contienen. Desde el que tiene menor proporción de agua al que suelta más agua como el tomate. 
Si invertimos el orden, por ejemplo, comenzando a freír primero la cebolla y luego los ajos, estos acabarían cocidos en lugar de fritos. Por ello, es muy importante seguir este procedimiento.

Otras recomendaciones que debemos seguir para hacer un buen sofrito son:
  • Seleccionar ingredientes frescos y de calidad.
  • Usar un buen aceite. El más recomendable el de oliva virgen y ser genersos con él, pues no hay nada peor que un sofrito en el que nos hemos quedado cortos de aceite y los ingredientes quedan crudos o resecos.
  • Picar todos los ingredientes finamente.
  • Freír a fuego lento. No hay que tocar el fuego durante todo el sofrito, que debe hacerse a fuego bajo (medio en el caso de las cebollas, si lo deseamos).
  • Remover de vez en cuando. Tenemos que vigilar bien el proceso, ya que es importantísimo que no se nos queme ningún ingrediente. Por ello, hemos de ir removiendo de vez en cuando y corregir el fuego (y el aceite) siempre que sea necesario.

martes, 10 de octubre de 2017

CAZÓN EN AMARILLO


Ingredientes para 2 personas:
-          ½ Kg de cazón
-          1 cebolla grande
-          3 dientes de ajo
-          2 vasos de agua
-          3 hojas de laurel
-          Vino blanco, tres dedos en vaso de café
-          Azafrán o colorante alimentario
-          Aceite de oliva virgen extra
-          ½  pastilla de caldo de pescado.
-          Una pizca de sal
-          Pimienta negra molida
           

Elaboración:
En una sartén grande con el fondo cubierto de aceite se fríen los ajos y la cebolla, pelados y cortados en trozos grandes.
Cuando estén dorados se sacan escurriendo el aceite y se baten con un poco de agua.
Introducimos el laurel y el pescado en la sartén y lo salpimentamos (un pellizco de sal sobre cada tajada de pescado). Se le dará la vuelta para que se fría por ambos lados. Cuando el pescado no se vea crudo, agregamos el chorro de vino y la media pastilla de caldo de pescado.
Por último, añadimos el sofrito molido y el azafrán para darle color.
Dejar hervir un poco y apartar cuando la salsa haya espesado.

DORADA A LA PLANCHA



Ingredientes para 2 personas:
  • 2 doradas (que la limpien en la pescadería).
  • 4 dientes de ajo
  • Perejil fresco
  • Pimienta
  • Sal
  • Aceite de oliva virgen extra

Elaboración:
Poner a calentar una plancha o sartén con un chorrito de aceite de oliva.
Abrimos la dorada por la mitad y le añadimos sal, pimienta, perejil fresco picado y el ajo picado.

La colocamos primero por la parte de la piel a fuego fuerte y cubrimos con una tapadera, y cuando le demos la vuelta lo bajamos al 5 o al 4, para que el ajo y el perejil no se quemen mientras se hace por el otro lado.

Podemos acompañar con calabacín y champiñones a la plancha. O bien, con rodajas de patatas cocidas y condimentadas con sal, pimienta y orégano.

viernes, 6 de octubre de 2017

BERENJENAS RELLENAS DE CARNE


Ingredientes (2 comensales)
  •  ¼ de kilo de carne picada
  •  3 berenjenas
  • 2 cebollas
  • Vino blanco 
  •  Sal y pimienta
  • Queso rallado
Elaboración
Se calientan las berenjenas en el horno durante al menos 20 minutos.
Se pica y se fríen las cebollas en una sartén.
Mientras se hace la cebolla, vamos sacando la carne de las berenjenas con una cuchara, con cuidado de no romper la piel.
Con la cebolla ya pochada se agrega la carne, la carne de las berenjenas ya troceada, el vino, la pimienta y la sal.
Se rellenan las cáscaras de la berenjena con esta masa.
Por último, espolvoreamos queso por encima y gratinamos al horno.